Orígenes y Antecedentes
Los primeros intentos de exponer públicamente indicadores semejantes a los que hoy caracterizan al Balance Social, surgieron a partir de 1966 en los Estados Unidos con la finalidad de mejorar la imagen pública de las instituciones.
En esa época, una coalición formada por liberales, estudiantes, periodistas, consumidores y ecologistas, comenzó a criticar duramente la política de reindustrialización a ultranza, de publicidad agresiva y de explotación poco afortunada de los recursos naturales por parte de las organizaciones, haciéndolas responsables de la crisis social que atravesaba el país, particularmente en sus principales ciudades.
Ante los hechos, bajo el concepto de Responsabilidad Corporativa y con la denominación de Auditoría Social, se procuró cuantificar en términos monetarios los beneficios y perjuicios sociales directamente relacionados con las políticas laborales emprendidas por las instituciones.
Durante la década del 70´ -tanto en los ámbitos empresariales como académicos europeos– continuaron elaborándose sistemas de información social más complejos, particularmente en Alemania, España, Francia, Holanda e Inglaterra.
En Francia se dio la primera definición legal de Balance Social. Para la ley francesa, que data del año 1977, el Balance Social (obligatorio para las empresas que ocupan más de 300 personas) es un instrumento de información global retrospectiva, mediante el uso de ciertos indicadores referidos básicamente al ambiente social interno.
Desde entonces, los Balances Sociales fueron evolucionando, en su profundidad y alcance. Su implementación permite cumplir con los objetivos fundamentales: información, planeamiento, transparencia, gestión y concertación. Su empleo contribuye a la gestión empresaria, facilitando el registro, evaluación y control -con fines de mejoramiento progresivo- del desempeño social de la organización.
A los indicadores normalmente utilizados en el ámbito interno (características sociolaborales del personal, servicios sociales que la institución presta a sus empleados, integración y desarrollo de los mismos), se sumaron los que evidencian una mayor preocupación por evaluar la gestión de la organización en relación con la demanda de los sectores afectados por sus acciones en el ámbito externo (familia, comunidad, medio ambiente, otras entidades).
En nuestro país, en los últimos años, se están presentando formatos de Balances Sociales en numerosas entidades públicas y privadas, como que el Poder Legislativo de Nación tiene en estudio un proyecto para que sea obligatoria su presentación ante determinadas situaciones y formas empresariales.
En nuestra provincia, el Tribunal de Cuentas de La Pampa, presenta desde el año 2011 el Balance Social del ejercicio presupuestario-ejecutado, en cuestión, brindando información cuantitativa y cualitativa del año cerrado oportunamente.
La presentación de este Balance responde al deber de comunicar cuál ha sido el desempeño del Organismo de control respecto de las misiones y funciones asignadas por la Constitución Provincial y por su Ley Orgánica.
El balance efectuado fue concebido con la idea de mostrar que los objetivos planteados en los distintos sectores han podido ser alcanzados.
La transparencia, como principio rector que rige a todo el accionar de la Administración Pública, se reflejó en la idea de lograr un Tribunal de puertas abiertas, no sólo a los cuentadantes sino también a toda la sociedad.







