INFORME DE AUDITORÍA.

Concepto de Auditoría

La auditoría, entendida como una técnica profesional y de control, se fundamenta en la existencia de un conjunto de reglas y procedimientos que conforman el marco conceptual para el desarrollo de las tareas de control.

La auditoría financiera y de legalidad, llevada a cabo por el Tribunal de Cuentas, tiene por objeto comprobar la situación y el funcionamiento de las Jurisdicciones y Unidades de Organización que tienen prevista una asignación presupuestaria, en los aspectos económico-financieros, para verificar el cumplimiento de las normas legales vigentes para la Administración Pública, es decir, privilegia la legalidad de los actos. Comprende la administración financiera propiamente dicha (presupuesto y finanzas) y la patrimonial (bienes y deudas).

Informe de Auditoría

La comunicación del resultado final de cada auditoría se realiza a través de un informe escrito. Es así, que dicho informe constituye la referencia documental de la auditoría realizada. Es el resultado de una investigación llevada a cabo sobre la base de programas, procedimientos y técnicas de auditoría.

Es importante destacar, que la tarea de control efectuada no tiene como culminación del trabajo técnico profesional sólo la emisión del informe de auditoría, sino que en cualquier instancia del desarrollo de la tarea de control o a partir del informe, se habilitan los mecanismos, las atribuciones y las facultades propias del Órgano de Control (aprobación o desaprobación de cuentas, observaciones, juicio de cuentas, juicio de responsabilidad).

En el informe de auditoría debe estar claramente determinado el ente auditado, las fechas de las operaciones de verificación, los documentos y las operaciones administrativas y contables revisadas, la identificación de los funcionarios y empleados entrevistados, los inventarios de productos y/o servicios, en su caso, y finalmente las observaciones y recomendaciones que estime el equipo de auditoría.

Cabe aclarar que son diferentes los roles de quien gestiona y del responsable de auditar. Quien gestiona es responsable de preparar y emitir la información que constituye el objeto de auditoría, mientras que el auditor es el responsable de expresar una opinión sobre la información examinada, con sustento en el examen efectuado.

Es de suma importancia que la opinión sea oportuna y constructiva, ya que de nada valen extensas investigaciones si los resultados se conocen mucho tiempo después y ya no es posible aplicar una acción correctiva.

El informe de auditoría debe focalizarse hacia los aspectos críticos y trascendentes de las entidades controladas, preservando siempre la cualidad de oportunidad en la emisión y difusión del mismo. Para lograr dicho objetivo es necesario que las actividades de control, se direccionen a hechos que, aunque son de revisión posterior, necesariamente deben ser cercanos al momento de las verificaciones a practicar.

Según lo establece la Resolución Nº 93/12 del Tribunal de Cuentas en su artículo 42, el informe de auditoría tendrá el siguiente contenido:

 a) Título.

b) Destinatario.

c) Identificación del objeto de la auditoría.

d) Alcance del trabajo de auditoría.

e) Limitaciones al alcance.

f) Observaciones.

g) Recomendaciones.

h) Conclusiones.

i) Referencia a la fecha en que se concluyó el examen.

j) Lugar y fecha.

k) Firma.

l) Anexos.

 Los comentarios vertidos en el Informe de Auditoría son la descripción narrativa de los hallazgos o aspectos trascendentales encontrados durante el examen, debiendo contener en forma lógica y clara los asuntos de importancia ya que constituyen la base para una o más conclusiones y recomendaciones.

 Dichas conclusiones constituyen juicios profesionales del auditor que se fundamentan en los hallazgos surgidos. Su formulación se basa en realidades de la situación encontrada, manteniendo una actitud objetiva, positiva e independiente sobre lo examinado. Las conclusiones forman parte importante del informe de auditoría y, generalmente, se refieren a irregularidades, deficiencias o aspectos negativos encontrados con respecto a las operaciones, actividades y asuntos examinados descritos en los comentarios correspondientes que podrían dar fundamento a la determinación de responsabilidades y al establecimiento de acciones correctivas.

 Por su parte, las recomendaciones son sugerencias positivas para dar soluciones prácticas a los problemas o deficiencias encontradas con la finalidad de mejorar las operaciones o actividades de la entidad y constituyen la parte más importante del informe.