En la implementación de un Sistema de Gestión de Calidad la Organización debe incluir declaraciones documentadas de una Política de la calidad y de objetivos de la calidad.
Es compromiso de la Alta Dirección establecer la Política de la Calidad y asegurarse de que los objetivos de la calidad estén establecidos en los distintos niveles dentro de la organización, y que se incluyan los necesarios para cumplir los requisitos de la prestación del servicio o realización del producto.
Al establecer objetivos, es útil determinar un plazo para que se logren y con mucho acierto, la norma no sólo pide objetivos para el sistema de gestión de calidad sino también para los productos y servicios.
Los objetivos necesitan ser realistas y relacionados con resultados alcanzables, como:
• lograr los requisitos – del cliente, legales, reglamentarios y otros – para los servicios,
• alcanzar el cronograma planeado,
• identificar oportunidades de mejoras.
Es muy importante que la organización y el personal tengan conciencia de cómo contribuyen al logro de los objetivos de calidad.
Es necesario pensar cuidadosamente sobre qué objetivos se establecen y el período de tiempo en el cual se intenta alcanzarlos. Recordar que un objetivo debe ser medible. Si un objetivo es simplemente “hacerlo mejor” no sería un objetivo sino sólo un deseo. Se necesitará ser capaz de verificar que se está alcanzando el objetivo y en caso contrario qué se va a hacer al respecto.
La planificación del Sistema de Gestión de Calidad requiere dos niveles:
• El primer nivel es la planificación necesaria para cumplir los requisitos generales para establecer, documentar, implementar y mantener un sistema de gestión de la calidad (Punto 4.1 de la Norma ISO 9001). Es decir, que la mayor parte de esta planificación estará en las etapas iniciales de desarrollo e implementación del sistema de gestión de calidad.
• El segundo nivel es el requerido para permitir que se alcancen los objetivos de la calidad. Este nivel de planificación es permanente, ya que estos objetivos pueden y en realidad deberían cambiar a través del tiempo.
Es así que la planificación requiere que se gestione cualquier cambio de forma que asegure que el sistema de gestión continúa siendo eficaz durante y después de los cambios o del agregado de nuevos procesos.







