REQUISITOS Y CUALIDADES DEL INFORME DE AUDITORÍA.

El informe de auditoría constituye el resultado de las tareas llevadas a cabo por el auditor gubernamental, en el cual se exponen los hallazgos, recomendaciones y conclusiones, así como también el dictamen sobre la razonabilidad de las cifras estudiadas, los procedimientos de auditoría utilizados, las opiniones obtenidas de los interesados y cualquier otro aspecto que se juzgue relevante para la comprensión del informe.

 La elaboración y presentación del informe de auditoría, reunirá las características que permitan comprender fácilmente el informe final por los usuarios y que, como resultado de su comprensión, sea posible promover la aplicación de las acciones correctivas pertinentes.

 Seguidamente, se enumeran las cualidades de mayor relevancia que debiera tener un informe de auditoría:

 Utilidad y oportunidad

 La formulación de los informes de auditoría comenzará con el análisis minucioso de los objetivos establecidos, teniendo en cuenta quiénes serán los usuarios de los informes y el tipo de información que se desea comunicar, a efectos de permitir alcanzar de manera eficaz el cumplimiento de las atribuciones y responsabilidades.

 Es de suma importancia que el informe de auditoría sea entregado en el momento oportuno, ya que puede ser de escaso valor para los responsables si llega extemporáneamente y no permite adoptar las acciones que promuevan mejoras en las operaciones de las entidades auditadas.

 Objetividad y perspectiva

 Cada informe presentará los comentarios, conclusiones y recomendaciones de manera veraz, objetiva y clara, procurando incluir suficiente información sobre el asunto principal, de manera que proporcione una perspectiva apropiada de la temática auditada.

 Concisión

 El auditor tendrá presente que los informes que son completos y, a la vez  concisos tienen mayor posibilidad de recibir atención por los funcionarios  a los que van dirigidos.

Los asuntos de los que trata el informe escrito deben tener suficiente importancia para justificar su inclusión, evitando detalles innecesarios que confundan al lector.

 Solamente cuando sea conveniente para la ampliación y comprensión de la información incluida en el cuerpo del informe, se incorporarán como anexos información complementaria, gráficos u otras herramientas que se consideren apropiadas.

 Precisión y razonabilidad

 El requisito de precisión se basa en la necesidad de adoptar una posición  imparcial a fin de lograr que los informes expuestos sean confiables.

 Respaldo adecuado

 Todos los comentarios y conclusiones presentadas en los informes deben estar respaldados con suficiente evidencia objetiva para demostrar lo  informado.

 Tono constructivo

 El objetivo fundamental del informe de auditoría, es conseguir que las actividades institucionales se desarrollen con eficiencia, eficacia y efectividad, por lo tanto el tono del informe debe estar dirigido a provocar una reacción favorable y la aceptación de las observaciones, conclusiones y recomendaciones planteadas por el auditor.

 Las observaciones se presentarán con un lenguaje que no genere una posición defensiva u oposición. Aunque a menudo una observación significa un apartamiento a una práctica deseable, debe hacerse su mención procurando poner énfasis en los beneficios de las mejoras.

 Claridad

 Para que el informe se comunique con efectividad, se presentará en forma clara y simple, más aun si se considera que éste puede ser utilizado por otros funcionarios y no sólo por los directamente vinculados al examen.

 El auditor debe partir del supuesto que el lector no tiene conocimiento de la materia analizada; por lo tanto, el informe explicará suficientemente los hechos o circunstancias, y expondrá sus recomendaciones y conclusiones con claridad.

 Debe evitarse el lenguaje excesivamente técnico y brindar información de apoyo para la comprensión de los temas complejos. Se debe limitar la repetición de conceptos y descripciones, en la medida que ello contribuya a la comprensión.