El mundo de las organizaciones actual está en busca de modelos gerenciales que le permitan, no solo ser más eficiente, sino desarrollar la conciencia social, buscando una sociedad más justa y solidaria. Para lo cual deben gestionar su imagen y reputación corporativa en forma transparente y confiable. En este contexto la comunicación y el relacionamiento responsable con el público de interés se convierten en los ejes y motores de la Responsabilidad Social Empresaria (RSE).
La organización se comunica en forma implícita y explícita, comunica al hacer y al no hacer, a través de su comportamiento comercial, legal, fiscal y financiero, de su relación con la comunidad, a través de sus empleados y sus familias, y con el público que deba relacionarse, por ello es vital que se tome conciencia de la importancia de la alineación estratégica de la comunicación y las relaciones internas como parte de la misma RSE.
Cuando se menciona “comunicación corporativa” se piensa en una organización donde los empleados estén alineados con la misión, visión, valores, objetivos y filosofía organizacional olvidándose que se trata de personas con emociones, problemas, ilusiones y frustraciones que inciden en su desempeño profesional, familiar y en sus relaciones humanas al extremo que afectan la construcción de la identidad de la organización e inciden en su proyección como agentes sociales en su propia comunidad.
La comunicación interna tiene la propiedad de generar cultura fuera de la organización, a niveles sociales, y que los emisores son los propios empleados, sin importar el lugar que ocupen en el organigrama; en su comportamiento queda la huella de cómo ven al mundo, de cómo entienden su relación con sus compañeros y, por supuesto, de la manera que hacen su trabajo. Del mismo modo, sucede con la comunicación personal que tienen estos individuos en ámbitos no laborales.
Se deben elegir cuidadosamente las vías de comunicación interna, los métodos deben ser efectivos, oportunos y tener un buen alcance e impacto. Utilizar plataformas en línea en un buen modo de implementar la comunicación, un lugar para intercambiar ideas y opiniones con el equipo de responsabilidad social.
También es aconsejable escuchar las peticiones o ideas del personal, sobre todo si el personal es joven ya que es el sector más interesado en RSE; así como también hacer de la RSE un proceso fácil, donde los equipos de voluntarios puedan contar con los elementos necesarios para evaluar el impacto de las iniciativas en torno a RSE, a través de la medición de indicadores.
A través de distintos métodos de comunicación interna la organización debe trabajar por la formación de un empleado ético, solidario, responsable, que se involucre con lo que pasa en la sociedad y en el medio ambiente; debe servir para que el empleado desarrolle y proyecte el liderazgo que lo convierta en un auténtico agente de cambio social. Debe entenderse a la comunicación interna como el eje transversal para motivar, informar, generar sentido de pertenencia y lograr cambios en la cultura desde la RSE.
Bibliografía:
Sandra Orjuela Córdoba – Universidad Monteávila (Venezuela)
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